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DHA: Su importancia en el embarazo y lactancia

El ácido docosahexaenoico (DHA) no es solo una "grasa saludable"; es un componente estructural crítico. Aunque el cuerpo puede producir pequeñas cantidades, en etapas de alta demanda como el embarazo y la lactancia, el aporte externo es fundamental. Un aporte adecuado se asocia con menor riesgo de parto prematuro, mejor metabolismo materno y reducción de depresión postparto. Por ello, se recomienda incluir fuentes ricas en este nutriente y si es necesario, un complemento nutricional.

DHA: Su importancia en el embarazo y lactancia

Si bien el desarrollo comienza temprano, es en el último trimestre del embarazo cuando el cerebro del bebé experimenta un crecimiento acelerado, acumulando gran parte de sus reservas de DHA. Durante este periodo, la madre transfiere activamente este ácido graso a través de la placenta para garantizar la formación de las neuronas y los fotorreceptores de los ojos.

Gracias a las evidencias de alta calidad halladas en estudios realizados en los últimos años, podemos llegar a la conclusión de que el aporte de DHA (refuerzo) en la dieta diaria aporta grandes beneficios:

  •  Protección Materna: Se ha observado una reducción significativa en la incidencia de depresión postparto, ya que el DHA ayuda a regular los neurotransmisores.
  • Metabolismo Saludable: Contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina, reduciendo el riesgo de complicaciones metabólicas durante la gestación como la resistencia a la insulina o diabetes gestacional.
  • Prevención de Parto Prematuro: Estudios sugieren que niveles óptimos de Omega-3 prolongan la gestación hasta el término.
  • Mejorar la capacidad de concentración de los niños en comparación con madres que no han recibido refuerzo alguno de DHA.

Durante la lactancia, el cerebro del bebé sigue en desarrollo, es por esto por lo que se recomienda la lactancia materna exclusiva por 6 meses y luego sumarle la alimentación complementaria y prolongarla, de ser posible, hasta los 2 años.

La leche materna contiene importantes cantidades de DHA, es por esto por lo que es un alimento fundamental. Si la madre consume suficiente DHA, su bebé recibirá el combustible necesario para potenciar su capacidad de aprendizaje y agudeza visual.

Para alcanzar los beneficios mencionados, sigue estas recomendaciones:

  1. Pescados de "Carne Oscura" o Azules: Son los más ricos en Omega-3.
  • Recomendación: Consumir 1 a 2 porciones por semana de pescado como bonito, caballa, jurel, trucha o salmón.
  • Es vital elegir pescados de tamaño pequeño o mediano (como el bonito o la caballa) y evitar los grandes depredadores (como el tiburón o el pez espada), que pueden acumular metales pesados.
  1. Refuerzo Nutricional: Debido a que a veces es difícil alcanzar los requerimientos necesarios solo con la dieta diaria, ayudar a cubrir estas necesidades elevadas con un refuerzo nutricional es una excelente estrategia preventiva.

FUENTES

  • Federación Mexicana de Diabetes A.C.: DHA, aliado de mamá durante el embarazo
  • Cochrane Database of Systematic Reviews: Omega‐3 fatty acid addition during pregnancy.
  • FAO/WHO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura / OMS): Joint FAO/WHO Expert Consultation on the Risks and Benefits of Fish Consumption.
  • EFSA (European Food Safety Authority): Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including polyunsaturated fatty acids.
  • ISSFAL (International Society for the Study of Fatty Acids and Lipids)
  • Journal of Pediatrics